Fué un sabado que se daba una fiesta en la isla, por el día del patrón, cuando conocí a Noah.
Ese año la fiesta se realizaba en el descampado de la casa más grande de toda la isla, claro está, con el consentimiento de su dueño.
Noah y Pablo tambien habían acudido a la fiesta, con su correspondiente colaboración para la comida conjunta de todo el pueblo. Habían hecho tres tortillas de patatas y el famoso pastel de Noah de chocolate que no había quién se resistiera a él.
Mientras Pablo le presentaba a Noah a todas las personas que él conocía de la isla, en una mesa se iban poniendo las delicias que traía cada persona de su hogar.
Ya una vez integrados entre todas las personas que estaban en la fiesta, los hombres decidieron hacer una pachanga de fútbol.. mientras Noah con algunas mujeres más, se dedicaban a ordenar toda la comida que se había traido.
En el grupo de mujeres estaba Belen.
Noah y Belen enseguida se hicieron buenas amigas, al igual que Pablo y el marido de Belen.
En un momento en que estaban ordenando las tortillas de patatas, para cortarlas y ponerles los palillos.. Noah notó como si alguien la observara y Belen se la acercó despacio al oido para casi susurrarle..
- Ahí está el gran playboy de la isla.. -
- ¿Lo conoces? -
Le preguntó Noah como insinuando que ni lo conocía..
- Si.. claro.. ¿quién no lo conoce? jeje.. Es un rompecorazones. Primero le rompió el corazón a la ricachona de la casa del prado, y gracias a ella consiguió toda la fortuna que tiene, y despues sólo se le veía con mujeres mayores adineradas.. Buen elemento es.. -
- Vaya.. pues si que lo tiene que ser -
- La ricachona - siguió contándole Belen a Noah - se fué a un viaje de placer, de vacaciones esas baratitas que tienen ellos.. ya sabes.. -
- Jajaja ya me gustaría saber, pero bueno me lo puedo imaginar -
- Pues.. se fué de vacaciones a Holanda y allí lo conoció. Era un don nadie y mira ahora.. esta mansión que se ha montado y todo el lujo en el que vive -
- ¿Como? ¿Este sitio es de él? -
- Claro.. y para que las personas del pueblo dejen de mirarlo con los ojos que lo miran.. osea mal, cedió su terreno para la fiesta del patrón -
Noah en ese mismo momento observó que Nico se iba acercando.
- Uy.. ahí viene.. y eso que no somos mujeres mayores.. y menos ricachonas.. -
Comentó Belen con una sonrisa irónica.
- Hola Noah -
- Hola Nico, ¿vienes a probar las tortillas de patatas? -
- Bueno, en realidad, vine a saludarte, hace días que no te veía.. en realidad, desde el incidente del camino a tú trabajo -
- Si es cierto.. mira, te presento a Belen, una amiga -
Dijo Noah poniéndose a la vez colorada, ya que el rostro de Belen era de sorprendida.
- Encantada Belen.. las amigas de Noah seguro que son tan bellas personas como ella.. -
- Bueno.. si tú lo dices, porque si te digo la verdad, hace nada te estaba criticando -
Le contestó Belen, medio riéndose..
- Eso es típico al parecer en este pueblo ultimamente -
Le replicó Nico con la misma sonrisa irónica a Belen.
Noah estaba coloradísima, parecía que no sabía como cortar ese momento algo agresivo, pero de repente, se empezaron a oír gritos y todo el mundo corría hacia el campo dónde los hombres estaban jugando el partido de fútbol..
- ¿Que sucede? - preguntó Belen a una de las mujeres que se dirigía al campo.
- No lo sé.. pero algo grave debe de ser. Hay demasiados gritos -
Noah en ese momento suspiró, por lo menos la conversación cortante se había terminado. Así que los tres se dirigieron al campo y vieron que un grupo de hombres sobre unos tres, estaban tumbados en el cesped.
El rostro de los hombres era pálido y se agarraban fuertemente la barriga.
Un señor empujando a todo el que estaba en el medio.. empezó a gritar que ya venía el médico, que hicieran sitio y todos empezaron a hacer como un pasillo, mientras otros llamaban a ambulancias desde sus moviles.
El médico llegó y comprobó que lo que estaba pasando es que esos tres hombres estaban intoxicados.
Eso fué como una bomba, ya que todo el mundo empezó a alarmarse.
El medico les empezó a hacer preguntas a los hombres de que habían comido, y ya que las comidas no cuadraban, buscaban si estos tres hombres tenían algo en común.. Pero la verdad que era la primera vez que se veían, así que no se explicaba, que ni comiendo lo mismo, ni conociéndose de nada, como podían estar los tres intoxicados de la misma manera.
El alcalde decidió que toda la comida que se había traído, se tendría que tirar, ya que no se sabía que cosas estaban intoxicadas y avisó que cualquiera que tuviera un sintoma raro, que avisara corriendo a la ambulancia.
Uno de los hombres, era el que peor aspecto tenía, estaba muy pálido y parecía que tenía muchos problemas para respirar.
La policia alejó a todo el mundo que estaba mirando, indicándoles que se fueran a la fiesta, que ahí no tenían nada que mirar, y se quedaron el médico con los tres hombres, sus familias y el alcalde del pueblo.
Las ambulancias enseguida llegaron y se los llevaron a los tres al hospital.
La gente ya no estaba para fiestas.. la verdad.. y entre tanto alboroto, cuando me dí cuenta, me ví sola en medio de tanta gente que no sabía ni dónde estaba.
De repente oí detrás de mí una dulce voz que me dijo..
- Hola, pequeña, ¿te has perdido? -
- Si.. no sé dónde está mi mama -
Dándome la mano, me dijo en tono tranquilizador..
- No te preocupes, seguro la encontramos enseguida. ¿Quieres que la busquemos juntas? -
Sin ni contestarle, simplemente mirando para todos los lados buscando a mi madre, empecé a oír una voz conocida..
- ¡¡Cristina!! ¡¡Cristina!! -
- ¡¡Mami!! -
- ¡Que susto me has dado!.. ¡no tenías que haberte alejado de mí!, esperate al llegar a casa, de esta no te libras.. - me dijo mi madre con voz enfadada.
- Hola, disculpe me llamo Noah, su hija seguramente con todo el movimiento de los intoxicados se perdió un poco, pero está bien, ahora mismo la ibamos a buscar -
Le dijo amablemente Noah a mi madre.
- ¿Y a mí que me importa?. Que espera.. ¿que le dé una propina o algo? -
- Disculpe - Le dijo educadamente Nico a mi madre
- Noah ha sido amable con usted y con su hija, creo que tendría que tener más educación -
- Metete en tus asuntos - Le contestó mi madre a Nico mientras me agarraba fuertemente del brazo, para llevarme al lado del campo que estabamos.
- Ya me estoy metiendo en mis asuntos, pero si me meto en tus asuntos, te quitaré por fin a la niña.. ¿no es eso Carmen?. Así que sueltala, le estas haciendo daño y creo que más daño te puedo hacer yo a tí -
Le dijo Nico a mi madre, mirándola con una mirada, que hasta a mí me estaba dando miedo.
Mi madre me soltó del brazo y acariciandome la cabeza, se giró para Noah con una sonrisa.
- Disculpe mis malos modales, me puse nerviosa por no saber dónde estaba la niña -
Noah estaba un poco perpleja de todo lo que se habían dicho mi madre y Nico, pero con una sonrisa, le dijo a mi madre..
- No se preocupe, es normal que se llevara un susto, pero la niña está bien y seguro que con ganas de jugar, ¿verdad Cristina? -
Me dijo Noah agachándose y acariciándome la cara.
Mi madre me cojió la mano y nos fuimos al campo dónde estabamos antes de que pasara todo lo de los hombres intoxicados.
Nico y Noah se quedaron de pie observando como nos alejabamos.. Nico con cara de enfado y Noah un poco sorprendida..
- ¿A que vino eso? -
Le preguntó Noah a Nico algo confusa..
- ¿A que vino lo que ? -
- Ya sabes a que me refiero, a la amenaza que le hiciste a la mujer.. -
- Es una larga historia, y a veces las largas historias es mejor no conocerlas.. por lo menos esta, sólo te diré que ella no es una buena madre -
Noah se quedó callada, observando como jugaba con el resto de niños que estaban en el campo y mientras yo estaba jugando.. los dos permanecieron callados durante un buen rato, sólo observandome.
El día surgió como una fiesta más, algunas personas preocupadas por la intoxicación que se produjo, otros bailando con la música que habían puesto dónde el campo de fútbol, y otros comiendo la comida que habían traido de un restaurante cercano a la casa.
Y el día terminó con los fuegos artificiales en el cielo y en el lago..

